martes, 25 de diciembre de 2012

Navidad pequeñita pero inmensa

bebe llorando















Esta Navidad está siendo pequeña, sin tiempo, sin dormir, sin rezar y sin pensar. Sin embargo he podido comprobar lo grande que es la oración inconsciente en lo diario; limpiar el pañal, dar de comer, bañar, acoger y consolar, besar, mecer,... y enfadarme también, perder los nervios, gritar, ser incapaz de controlar el estrés, querer tenerlo todo, querer tener tiempo para mí y no poder. Y en lo pequeño, en lo diario, ser consciente de mi egoismo.
Ana mira directamente a los ojos, como Sara. Y ambas saben lo que tienen que hacer; quererme como sólo ellas saben hacerlo. ¿Y yo? ¿las acojo como es debido?
Hago lo que puedo, Tú sabes que hago lo que puedo. Y anoche, con Ana en brazos por enésima vez, sólo podía pensar en lo que lloraríasTú  cuando naciste, en un lugar frío y oscuro. Y la paciencia que tuvieron tus padres Contigo, y en eso me centré. Pero no puedo ir más allá.


martes, 6 de noviembre de 2012

"todos, sin excepción, empezaron a excusarse"

Y yo la primera... estoy cansada, tengo que estudiar, voy a mirar mi correo... cuántas excusas Señor y qué poco tiempo para ti...

domingo, 11 de marzo de 2012

11 de marzo

Todas las mañanas desde hace ocho años, mi madre me manda una felicitación al móvil: "Felicidades hija, hoy es tu cumpleaños". Y siempre me manda el mismo mensaje.

Hace ocho años, terminé una relación tormentosa y aniquiladora para darme otra oportunidad más. Era muy temprano por la mañana, y acababa de llegar al andén de Atocha, el que deja a la gente que viene desde Móstoles. E iba pensando en todo lo que me quedaba por hacer en ese día que comenzaba; trabajar, ir al gimnasio al medio día, seguir trabajando y salir libre a disfrutar de mi nuevo tiempo libre, de mi recién estrenado traje de amor con Jose, y de mis padres, de los que me había alejado tristemente.

Primera explosión; todos los que estábamos tratando de subir por las escaleras mecánicas nos miramos aterrados, llamé a mi madre para intentar avisar a mi padre que no cogiera la Renfe, que parecía que se estaba produciendo una avería; segunda explosión en directo, y me recuerdo gritando a mi madre: MAMÁ, MAMÁ... estaba aterrada. Y mi madre no hacía más que decirme que saliera de allí. Luego, el silencio, la salida afuera, la vida que sigue, los autobuses pasando, los ciudadanos a lo suyo... y yo sólo podía llorar y pensar que eso no era una avería, que eso era algo más gordo. Según llegué al trabajo pusimos la televisión y poco a poco se fueron conociendo las noticias.

Hoy mi reflexión no la centro en mí, ni en todos aquellos que perdieron la vida o alguna parte de sí mismos. Hoy pienso en lo que recibieron nuestras llamadas, en lo que llamaron y no obtuvieron respuesta, en lo que vivieron la angustia de perder y de estar perdiendo a alguien, y no poder hacer nada.
Hoy mejor que nunca puedo entender la angustia de aquellos que nos quieren y que no pueden protegernos.

Mi oración por todos, absolutamente por todos.

sábado, 25 de febrero de 2012

Cuaresma

Vivir un primer embarazo durante Navidad es todo un proceso dulce y esperanzador, vivir un segundo embarazo en Cuaresma tiene un regusto a lucha y a superación. Además, comenzamos el año mal; mi abuela falleció y yo salía de un aborto muy reciente, pero siempre hay una posibilidad redentora y sé que Dios nunca me ha dejado de mirar de frente. Me mira y me observa, y espera mis reacciones, al igual que yo hago con Sara. Pero la diferencia es que Él nunca se enfada por mis "no quiero" o mis "no es justo" o mis "no me apetece". Tengo la sensación de que ese Dios estático, mayestático del Románico está dando paso a un Dios más cercano, más colorido, digno del mejor Renacimiento. 
Estoy escuchando Jesucristo Superstar a todo volumen mientras hago un trabajo de Historia del Arte. Disfrutar de unas horas de trabajo, en calma pero continuas me vienen bien. Y mientras canto, pienso, y pienso mucho. Y pienso en ti, en mi bebé, en que no sé si todo estará yendo bien. En si estarás bien. 
¿Que incertidumbre Dios mío! pero este camino no es fácil, es el que yo he elegido y debo continuar sabiendo que si lo hago, lo hago con todas las consecuencias. 
Hablo contigo pequeño, hablo con Dios... hablo mucho últimamente. 
Comienza la Cuaresma y me debo preparar para ser perdonada y para perdonarme a mi misma, que soy mi principal crítica.