domingo, 11 de marzo de 2012

11 de marzo

Todas las mañanas desde hace ocho años, mi madre me manda una felicitación al móvil: "Felicidades hija, hoy es tu cumpleaños". Y siempre me manda el mismo mensaje.

Hace ocho años, terminé una relación tormentosa y aniquiladora para darme otra oportunidad más. Era muy temprano por la mañana, y acababa de llegar al andén de Atocha, el que deja a la gente que viene desde Móstoles. E iba pensando en todo lo que me quedaba por hacer en ese día que comenzaba; trabajar, ir al gimnasio al medio día, seguir trabajando y salir libre a disfrutar de mi nuevo tiempo libre, de mi recién estrenado traje de amor con Jose, y de mis padres, de los que me había alejado tristemente.

Primera explosión; todos los que estábamos tratando de subir por las escaleras mecánicas nos miramos aterrados, llamé a mi madre para intentar avisar a mi padre que no cogiera la Renfe, que parecía que se estaba produciendo una avería; segunda explosión en directo, y me recuerdo gritando a mi madre: MAMÁ, MAMÁ... estaba aterrada. Y mi madre no hacía más que decirme que saliera de allí. Luego, el silencio, la salida afuera, la vida que sigue, los autobuses pasando, los ciudadanos a lo suyo... y yo sólo podía llorar y pensar que eso no era una avería, que eso era algo más gordo. Según llegué al trabajo pusimos la televisión y poco a poco se fueron conociendo las noticias.

Hoy mi reflexión no la centro en mí, ni en todos aquellos que perdieron la vida o alguna parte de sí mismos. Hoy pienso en lo que recibieron nuestras llamadas, en lo que llamaron y no obtuvieron respuesta, en lo que vivieron la angustia de perder y de estar perdiendo a alguien, y no poder hacer nada.
Hoy mejor que nunca puedo entender la angustia de aquellos que nos quieren y que no pueden protegernos.

Mi oración por todos, absolutamente por todos.

sábado, 25 de febrero de 2012

Cuaresma

Vivir un primer embarazo durante Navidad es todo un proceso dulce y esperanzador, vivir un segundo embarazo en Cuaresma tiene un regusto a lucha y a superación. Además, comenzamos el año mal; mi abuela falleció y yo salía de un aborto muy reciente, pero siempre hay una posibilidad redentora y sé que Dios nunca me ha dejado de mirar de frente. Me mira y me observa, y espera mis reacciones, al igual que yo hago con Sara. Pero la diferencia es que Él nunca se enfada por mis "no quiero" o mis "no es justo" o mis "no me apetece". Tengo la sensación de que ese Dios estático, mayestático del Románico está dando paso a un Dios más cercano, más colorido, digno del mejor Renacimiento. 
Estoy escuchando Jesucristo Superstar a todo volumen mientras hago un trabajo de Historia del Arte. Disfrutar de unas horas de trabajo, en calma pero continuas me vienen bien. Y mientras canto, pienso, y pienso mucho. Y pienso en ti, en mi bebé, en que no sé si todo estará yendo bien. En si estarás bien. 
¿Que incertidumbre Dios mío! pero este camino no es fácil, es el que yo he elegido y debo continuar sabiendo que si lo hago, lo hago con todas las consecuencias. 
Hablo contigo pequeño, hablo con Dios... hablo mucho últimamente. 
Comienza la Cuaresma y me debo preparar para ser perdonada y para perdonarme a mi misma, que soy mi principal crítica.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Nueva entrada

Comienzo de curso.

Sara crece feliz y sana, rodeada de amor, de sus abuelos, de nuestros amigos y conocidos. Tratamos de fomentar la vivencia con mucha gente que no sólo entrañe el contacto con nosotros. La familia crece y mi hermana tendrá dentro de nada a Marina, y estoy deseando achucharla y sentir ese amor de tía que sé es tan espectacular.

Retos superados; el miedo a conducir sigue pero no me bloquea, así que me he comprado un coche nuevo. Me siento otra y feliz; más autónoma y más capaz.

El jueves que viene comienzo el segundo curso del Grado. De nuevo las clases, el ambiente universitario que a mí tanto me gusta y tanto me da. Aprender de todos, no sólo académicamente, sino personalmente. Ser capaz de aceptar sin prejuicios, que de esos, me siguen sobrando sacos y sacos.

Tengo ganas de ver a la Comunidad, descansar en Betania, ser acogida de nuevo con el cariño que les caracteriza. Seguir arando mi espiritualidad para preparar mejor el terreno al Señor, que este año, tiene mucho dónde sembrar... y sobre todo aprovechar ese sentimiento de sorpresa por la JMJ. Me he quedado con las ganas de  vivirla más de cerca. Ver con claridad que el Señor llama a algo grande y pacífico, llama a la fiesta del Amor.


Recojo el guante Noe ;), Gracias.

viernes, 27 de mayo de 2011

“Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros”, Jn 1,14

Hoy viernes a partir de las 12:00am GMT+1 entra en la Tienda del Encuentro y únete a cientos de cristianos que daremos gracias al Señor en Twitter, porque Él ACAMPA entre nosotros.
Más info: ¿Qué es eso de #acampadadios?
Página en Facebook #acampadadios

domingo, 24 de abril de 2011

Camina al esplendor de su luz




Mi Vigilia especial. A solas. Única. 

Consciente de que me amas, es dolorosa por no comprender tus designios.

Pero sé que tu Luz está. Sólo tengo que dejar que brille más y caminar hacia Ti.



sábado, 16 de abril de 2011

Discapacidades

Me siento poco capacitada para poder entender lo que necesita Sara.
Maravilloso el camino de su crecimiento. ¡Soy yo la que estoy siendo educada por ella!
Me siento poco capacitada para poder llegar al fin del día sin la sensación de que me faltan horas.
Y que ejemplo de humildad el entender que NO tengo porqué llegar a todo.
Me siento poco capacitada para contemporizar el trabajo y las personas.
¿Y alguien me contemporiza a mí? Seguro que sí, por eso, no le des más vueltas...
Me siento poco capacitada para poder memorizarlo todo, acordarme de todo, leer todo y... todo.
Y entonces, qué haces estudiando una carrera. Céntrate en el durante y no en el final. Disfruta del camino.




Hoy, somos dos. 

lunes, 17 de enero de 2011

meditando y aguardando

Se ha convertido en la pequeña burbuja de oxígeno que, junto con la oración que hago por las noches, antes de cerrar los ojos (un simple pero siempre tan reconfortante Pedrenuestro), me acompaña al inicio de cada semana.
La comunidad de Betania es mi área de descanso. Puedo decir que lo es. 

Doy las gracias a Dios por saber que hay personas capaces de luchar día a día, minuto a minuto por el bienestar de su hermano/a. Doy gracias por el afán de darse y compartirse que observo no sólo allí, sino en la relación común que va más allá de compartir oración, porque comparten VIDA y eso es, en la actualidad, un bien escaso.

Llevo varíos días sin ir, y me falta la sensación de mantita placentera; el saber que Dios siempre arropa, siempre cuida, siempre permanece, a través de manos que te aceptan tal y como eres. ¡¡Qué ganas tengo de que terminen los exámenes ya de una vez!!